Quiere hacer lo correcto y mejorar todo lo que toca.
Miedo básico
Ser malo, corrupto o defectuoso.
Deseo básico
Ser bueno, íntegro y equilibrado.
Pasión
Ira
Virtud
Serenidad

El 1 quiere hacer lo correcto y mejorar todo lo que toca. Es ético, responsable y con un sentido fuerte del bien y del mal. Funciona como maestro, cruzado o defensor de causas, siempre con miedo a equivocarse.
Núcleo motivacional: - Miedo básico: ser malo, corrupto, defectuoso. - Deseo básico: ser bueno, íntegro, equilibrado. - Motivaciones clave: tener razón, mejorar todo, ser coherente con sus ideales, justificarse, estar por encima de la crítica.
La herida de infancia. El 1 creció sintiendo que solo era aceptable siendo bueno y responsable. Interiorizó una voz crítica (el superyó) que lo vigila y lo corrige por dentro. Aprendió a tapar sus impulsos y emociones "para no salirse de la raya".
La pulsión en profundidad. Su pasión es la ira, pero no explota: la contiene y se convierte en resentimiento y tensión. Su fijación es la perfección, la idea de que existe una manera correcta de hacer las cosas y que él debe encarnarla. Su mecanismo de defensa es la formación reactiva: reprime el impulso y hace justo lo contrario de lo que siente.
Los tres niveles: - Sano: sabio, justo, tolerante; acepta que la realidad es imperfecta y actúa con criterio y serenidad. - Promedio: ordenado pero rígido, crítico consigo y con los demás, moralista, adicto al trabajo, siente que solo él lo hace bien. - Insano: dogmático, intolerante, obsesionado con el error, hipócrita, capaz de ser cruel y castigador (consigo el primero).
En su mejor versión. Se vuelve enormemente sabio y realista, sabe cuál es la mejor acción en cada momento y la toma sin rigidez. Es humano, inspirador y esperanzador.
Las alas: - 1w9 "El idealista": más frío, distante y reflexivo; idealista tranquilo. - 1w2 "El abogado": más cálido, activista y crítico; se implica con la gente y las causas.
Estrés y crecimiento: - Estrés (va al 4): el 1 metódico se vuelve resentido, melancólico e irracional, se siente incomprendido. - Crecimiento (va al 7): el 1 crítico se relaja, se permite jugar, disfrutar y ser espontáneo, como un 7 sano.
Los tres subtipos: - Autoconservación: el más ansioso y preocupado; controla el riesgo, se exige a sí mismo antes que a nadie. - Social: el "modelo de conducta"; encarna el estándar correcto y se siente representante de lo que debe hacerse. - Sexual (contratipo): el reformador intenso; lleva su ideal a los demás con ardor, más enojado y exigente hacia afuera.
En el amor. Busca una relación "bien hecha" y puede volverse crítico con la pareja. Le cuesta soltar el control y expresar el enojo directo, que se filtra como corrección constante. Crece cuando aprende que el otro puede estar de acuerdo y aun así hacer las cosas distinto.
En el trabajo. Confiable, meticuloso, con estándares altos y ética fuerte. Su riesgo es el perfeccionismo que paraliza y la dificultad para delegar. Rinde mejor cuando puede mejorar sistemas y procesos.
Camino de crecimiento. Aflojar la autoexigencia (la salvación del mundo no depende solo de él). Aceptar sus emociones, impulsos y "lo humano desordenado". Ver que su ira autojustificada aleja a la gente y le hace daño. Tener paciencia: los demás quizá no pueden cambiar de inmediato.
Cómo reconocerlo. La crítica interior nunca se apaga, hay un "debería" permanente y una molestia física ante lo mal hecho. Ejemplos que suelen citarse: Gandhi, Nelson Mandela, Michelle Obama, Meryl Streep, y personajes como el Sr. Spock o Mary Poppins.